viernes, 2 de mayo de 2014

No se lo digas a nadie. Llevo esperándote desde hace mil canciones de odio y dos mil vómitos más.
Ayer no pude más, y me puse a buscar las pocas fotos que no borre de tí, de nosotros. 
Corri, llore, volví a correr, te pensé, te soñé, te folle con la mente, marque tu numero y lo borre. Necesitaba escuchar tu voz, decirte que estaba mal, que solo te necesito a ti, que eres mi puta medicina, la heroína que jamás me chute, que no te odio ni deseo tu muerte ni el infierno para ti, todas mis palabras de odio fueron porque decidí cambiar lo que sentía por ti por odio, nada más. 
El falso odio es una receta fácil, coges todo lo malo, una mente rencorosa como la mia, lo metes en la batidora y ya tienes un rico batido de falso odio. En cambio el amar a alguien que ya no te ama, que se ha ido, te ha cambiado por otra y ha decidido que no vales nada para él, es jodidamente estúpido. Así que suprimí todos esos sentimientos, me trague las lagrimas y le heche un par.
No puedo sin ti, pensé que no eras tu, que serian mis fantasmas, pero sinceramente me has jodido. 

-Texto de 2011-

No hay comentarios:

Publicar un comentario